Pesado y bastante lerdo, el N74 se mostró absolutamente vulnerable a fuego enemigo, incluso desde pequeños entrenadores avanzados. Cuando sus misiones estuvieron escoltadas con cazas de superioridad, la lucha antisubmarina se volvió a su favor (su cometido esencial), pero nunca en un radio de acción muy largo.
Un caza ligero que marcó una época, a pesar de sus fallos mecánicos que le dieron un historial bastante negro en materia de accidentes. A medida que fueron corregidos sus defectos, se volvió obsoleto pero siempre en condiciones de combate óptimas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario